Ruta Fuentes del Sil

Dificultad

Media

Tiempo estimado

5 horas

Distancia

13 Km

Punto de inicio

La Cueta de Babia

Descripción de la ruta

Esta fascinante ruta comienza en el encantador pueblo de La Cueta. Tan pronto como dejamos atrás las calles adoquinadas, nuestros ojos se posan en el viejo molino de Cobrana. Aunque ahora está en desuso, este molino fue una vez el corazón de la comunidad, moliendo grano y generando energía eléctrica. Su presencia evoca historias de tiempos pasados y nos invita a imaginar los sonidos de las ruedas girando junto al río.

El camino se extiende ante nosotros, serpenteando a lo largo de la ladera. Pronto nos encontramos cerca de la majada del Miro, una construcción reciente que se alza en armonía con el paisaje. Más adelante, la majada de Bustusil aparece en nuestro horizonte. Desde aquí, la senda se estrecha mientras cruzamos un pequeño paso sobre el río Sil. Al otro lado, las praderas de Cebolleo se despliegan ante nosotros, ofreciendo vistas panorámicas de la sierra de las Morteras y, más allá, el valle de Somiedo.

A medida que avanzamos desde Cebolleo, el camino se vuelve más intrincado. Pequeñas veredas nos guían hacia la majada de Covalancho, donde las ruinas de un antiguo chozo circular y una misteriosa cueva nos cuentan historias de antaño. Esta cueva, sellada por orden de las autoridades tras la guerra civil, ahora sirve como refugio para el ganado. Imaginamos las noches en que los pastores se resguardaban aquí, escuchando el eco de sus voces y el susurro de las corrientes subterráneas.

Siguiendo las huellas marcadas por el ganado, nos dirigimos hacia el este. Aquí, los extensos pastizales de Cuetalbo se despliegan a los pies del imponente pico Cuetalbo y la majestuosa Peña Orniz. Estas dos cumbres, las más altas de la región, son testigos de la vida que florece en sus laderas. Las fuentes de mayor altitud del Sil brotan aquí, alimentando la tierra y la imaginación.

El regreso a La Cueta nos lleva por la margen izquierda del río Sil. Siguiendo aguas abajo, ascendemos hacia la collada de La Cueña. Desde este punto elevado, la vista se abre ante nosotros: el valle de Tremeo, el majestuoso pico Montigüero (con sus 2.187 metros de altitud) y la serena Laguna de las Verdes. Es un panorama que nos roba el aliento y nos conecta con la grandeza de la naturaleza.

Así concluye nuestra travesía, llena de descubrimientos, historia y belleza. Que cada paso en esta ruta sea un recordatorio de la riqueza de nuestro entorno y la magia que aguarda en cada recodo del camino.

Información cedida por Ayuntamiento de Cabrillanes

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